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¿Cuánto estás dispuesto a dar por lo GRATIS?


gratisCada día aparecen miles de app (aplicaciones) sin costo, GRATIS para el usuario, si como lo oyes, es GRATIS!.  De hecho este es el principal motor para que sus usuarios se registren, a fin de cuentas, a quién no le gusta recibir algo sin pagar por ello?

He navegado un poco y existe de todo en ese mar de aplicaciones, la mayoría de ellas, tienen un límite.  Generalmente no te entregan toda la funcionalidad que algún momento necesitarás, o te cobrarán por las actualizaciones, o una vez que estás totalmente enganchado te dicen muy bien ahora ya tienes que pagar.

Según mi criterio siempre pagamos por las aplicaciones, aunque estás sean GRATIS. Lo que damos a cambio no siempre es dinero, lo que entregamos es información, NUESTRA información, exactamente, muchas veces se almacenan contraseñas, teléfonos, nombres, identificadores personales, correos electrónicos y demás información que podría ser mal utilizada en caso de caer en manos perversas (estoy siendo dramática, pero en realidad hay de todo en este mundo).

Algunas aplicaciones cuyos creadores son muy responsables publican muy claramente cuales son sus términos y condiciones de uso, aquellas que generalmente decimos SI ACEPTO, sin haberlas leído, realmente es una lata leer tantas líneas y con letra tan pequeña, pero en todo caso si no lo leíste y aún así te registraste aceptándolas pues muchas veces estás dando tu autorización para que los creadores de esa aplicación puedan hacer con tu información lo que ellos crean conveniente.  En otros casos no dicen nada, y solo te piden que ingreses con tu usuario y contraseña de tus cuentas en correos públicos o redes sociales, muchas de las cuales ofrecen servicios para que esto sea posible, sin embargo si ni siquiera existen términos y condiciones en la aplicación que vas a utilizar deberías pensar dos veces a quien das tu contraseña.

Alguien dijo la información es poder, en realidad no solo es poder, también puede ser muy rentable contar con tantos datos, quizás los creadores de las aplicaciones no son quienes les dan mal uso, pero hay gente que paga cantidades muy grandes de dinero por esas bases de datos, que además recogen todo nuestro comportamiento en la red.

No digo que todo lo GRATIS sea malo, de hecho existen muy buenas aplicaciones que con sus limitaciones no tienen costo, y quienes en sus términos y condiciones indican sus términos de privacidad de información, y existen otras en las que te indican de una manera frontal en sus términos de uso que van a utilizar todos los datos que recojan tuyos o de tus clientes (en caso de ser una página web, por ejemplo), pero como nadie lee esas molestosas letras, simplemente aceptamos todo.

En realidad te invito a que cada vez que aceptes una aplicación ya sea gratis o pagada, entrega unos minutos a leer los términos y condiciones que te entregan para saber a quien estás entregando tu información y en que condiciones.  Te imaginas, que alguien pueda revisar todo tu correo electrónico? y lo peor de todo que si a ti se te ocurre demandarlo por ello, tienes las de perder, pues aceptaste esos términos y condiciones.

Siempre mira bien qué es lo que entregas cuando accedes a algo GRATIS


Teletrabajo


Sonó la alarma…..  es hora de levantarse, arreglar la casita (por lo menos lo básico, no soy de las afortunadas que tienen ayuda doméstica 😦 ), dejar la mitad de la comida lista y la ropa en la lavadora para la tarde.  Pero la verdad la cama está tibia y no tengo ganas de levantarme… y me pregunto.. y si pudiera trabajar sin salir de casa? en verdad hace falta mi presencia en la oficina para cumplir con mis actividades y objetivos?  Sería más fácil quizás no ir y hacerlo desde mi hogar…. por lo menos me ahorro el tiempo que me toma en ir al trabajo, en mi caso es poco, pero hay personas que invierten horas enteras en trasladarse, además podría combinar de mejor manera los pendientes de la casa con los de la oficina.

Y si el teletrabajo fuera más aceptado, quizás todo lo anterior se convertiría en realidad.  Pero porque en nuestra sociedad aún no se ha desarrollado el concepto de teletrabajo?

  • Desconfianza en las tecnologías de información.  Aún no se entiende a profundidad cual es el alcance de las comunicaciones, quizás en nuestro medio apenas están estabilizandose y es por ello, para un escenario de teletrabajo sería inadmisible que el internet se interrumpa por ejemplo, situación que aún es común aquí.
  • Costos y capacidad de las comunicaciones. Lamentablemente en nuestro medio los costos aún son demasiado altos para la capacidad que nos brindan las TI, seguramente porque nuestras operadoras y proveedores aún no cuentan con la infraestructura mínima necesaria.
  • Desconocimiento del uso de las TI. La brecha digital que existe en nuestro medio todavía es demasiado grande para acceder a este tipo de servicios.  La mayoría de  personas continuan creyendo que es necesario estar en la oficina para poder conectarse a la red y obtener los documentos necesarios para su gestión.
  • Falta de marco legal para proteger la información que se envía. Quizás todo lo anterior se vería apalancado por la existencia de un marco legal robusto que acá aún no existe, apenas se está haciendo los primeros esfuerzos para cubrir este hueco. 
  • Falta de estándares aceptados para este tipo de actividades. En una sociedad que apenas está entendiendo la importancia de apegarse a estandares y normas para producción y otras actividades es de esperarse que todavía ni se piense en todas las ventajas que puede signifcar el teletrabajo.

Las tecnologías de información cada vez son más avanzadas y nos ofrecen infinitas posibilidades de realizar cosas vía remota, incluso desde los dispositivos móviles, en algunos casos ya ni siquiera es necesario contar con una máquina portátil, basta un smartphone para realizar varias tareas como conectarse remotamente a la oficina, para tener una videoconferencia y otras maravillas

En realidad tengo la esperanza que estos puntos y quizás algunos otros que pude haber pasado por alto se puedan solventar muy pronto y así poder despachar mails desde mi tibia cama y trazarme un horario que me permita balancear mi vida personal con mi vida profesional de una manera más equitativa 🙂


La desorganización en la Organización


Existen momentos en que uno piensa en que no es organización, sino desorganización.  Existe de todo en este mundo, sin embargo he creído interesante escribir sobre un tema que puede parecer cotidiano; en nuestro día a día nos topamos con lo que llamamos “Organización”, de todo tipo, quizás trabajamos en una, los bancos son otro tipo, todo con lo que interactuamos es parte de una Organización de una u otra manera.  Sin embargo de vez en cuando desde nuestra óptica nos preguntamos si este nombre es el correcto.

Desde la perspectiva externa, como cliente frente a una Organización que nos está ofreciendo servicios, nosotros podemos percibir como funciona todo en su interior, personalmente tuve una experiencia con un proveedor de servicios de telecomunicaciones que me dejó un muy mal sabor de boca en cuanto a organización. 

Nosotros solicitabamos un servicio que incluía varios items, que según entendí al interior de esta empresa estaban a cargo de diferentes áreas y lo que ocurrió fue lo siguiente:  el ejecutivo comercial muy amable y atento se acercó y nos explicó sus servicios y lo que ofrecían, les expusimos nuestras necesidades y llegamos a un acuerdo, hasta ahí parecía que todo iba bien.

Después nos piden otra reunión con otras personas de la misma empresa, y tuvimos que repetir nuestras necesidades, entiendo que ellos eran de otra área, pasaron los días y otra reunión con algunas personas ya conocidas y otras nuevas y de nuevo nuestras necesidades fueron expuestas, a estas alturas nosotros ya pusimos nuestra observación acerca del procedimiento, frente a ello nombran un gerente del proyecto quien junto con el ejecutivo comercial iban a ser los voceros, nosotros hicimos lo propio.

Parecía que todo marchaba bien, lento para nuestro gusto pero mejor y de pronto un correo electrónico de una gerente de un área interna indicando que no habíamos cumplido con lo acordado… copiado a las máximas autoridades, tanto de ellos como nuestras.   Plop… otra vez habíamos caído en lo mismo…  Nosotros gentilmente respondimos indicando los acuerdos contraidos y cumplidos, reiterando obviamente el procedimiento.. Hasta ahí esperamos que se haya entendido el mensaje.  Aún seguimos en la implementación del proyecto, así que veamos como termina.

Este es un pequeño ejemplo de la desorganización en la Organización que yo pude percibir como cliente, yo me pregunto… será que estas empresas conocen estándares, normas, mejores prácticas o simplemente el sentido común?  

A veces esto se resuelve con un poco de sentido común y compromiso de todo el equipo.

PD:  Yo sé que se preguntarán que si sucede todo eso, porque seguimos con esa empresa, digamos que no podemos hacer mucho para cambiar esa realidad, quizás por eso escribí para no sentirme tan frustrada 🙂


¿Pagarías por regalos virtuales?


Estaba dando una vuelta por este amplio mar llamado Internet, con sus redes sociales y tantas maravillas y me encontré con un tema interesante, los regalos virtuales, algo que quizás ya conociamos hace tiempo con las postales virtuales, poemas, serentas virtuales y demás; la novedad es que ahora existe la posibilidad de comprar y vender  estos “artículos”

Creería que en nuestro país aún no está muy difundido el comprar en línea y mucho menos pagar por regalos y objetos virtuales, sin embargo es un giro que está tomando el mercado, existen redes sociales en donde ya se aplica esta figura, he tenido la oportunidad de ver de cerca una de estas redes en donde ya existe este mercado, aquí hay la posibilidad de comprar “oros”, por un determinado monto de dinero que se paga a través de paypal o con una tarjeta de crédito.

Estos “oros” se los puede utilizar como dinero para adquirir artículos que pueden ser utilizados dentro de la red, puede ser para comprar regalos o para utilizarlos dentro de los enviciantes juegos como las famosas granjas, mascotas, comunidades, restaurantes virtuales y un montón de cosas más. 

Existen usuarios a nivel mundial que son asiduos a este tipo de compras, pagar por “articulos virtuales” como los mencionados, en términos económicos entendería que este es un nicho de mercado bastante rentable, siempre que siga creciendo la demanda.

Personalmente yo creo que no lo haría, pero hay tantas estrategias de marketing que pueden aparecer que no me atrevo a decir de esta agua no he de beber. Ahora, ¿ será que en nuestro medio la gente pagaría por estos regalos y artículos virtuales?


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