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5 señales de que has perdido tu rumbo


sin rumboHas sentido alguna vez que estás pero no estás, o que quieres conseguir algo pero por alguna extraña razón hay algo que no te permite conseguir lo que te propusiste?

Creo que a muchas personas nos ha pasado, pienso que es algo bastante común, sin embargo lo importante es que esto no se convierta en tu estilo de vida, es decir que pierdas la perspectiva de lo que estás haciendo y hacia donde quieres llegar.  Te convertirás en un zombie (ahora que están tan de moda), un ser que se mueve según las circunstancias se lo dicten, casi sin voluntad propia.

Si en tu vida nunca te planteaste a donde quieres llegar y tampoco te pusiste metas o tiempos límite, pues probablemente este sea tu caso.

Si tienes muy claras las metas que quieres alcanzar pero parece que el tiempo avanza y no progresas sino que al contrario empiezas a retroceder, quizás te atrapó tu zona de confort, aquella en la que la deuda de la hipoteca no te deja mover para ningún lado o la escuela de los niños, quizás es el seguro médico, siempre habrá un motivo.

Si te sientes identificado(a) tal vez la lista siguiente te haga reflexionar de tu actual posición profesional.

1. Te mueven de un puesto a otro sin preguntarte (y lo peor! tu aceptas sin ninguna queja).  No me refiero únicamente la ubicación física, sino las funciones, hoy estás haciendo una cosa y luego alguien decide que debes hacer otra cosa y simplemente te lo ordenan sin consultarte si quiera si estás de acuerdo y tú simplemente aceptas, pues no quieres perder el empleo.

2. Asistes a cursos que tu empresa te paga aunque no te guste para nada la temática.  Estas siguiendo una formación profesional adicional contra tu voluntad, lo haces solo para cumplir con la exigencia de tu empleador (caso contrario pierdes el trabajo).  En realidad estás desperdiciando los recursos de tu empresa, y más que nada algo valioso que no recuperas y es tu tiempo.  Pienso que todo conocimiento suma y de una u otra manera te sirve en algún momento de tu vida.  Pero la idea de que alguien más decida que debes o no aprender debería ponerte a pensar sobre a donde estás yendo.

3. Nunca te has trazado un camino para imaginar que es lo que estarás haciendo profesionalmente en unos 5 años.  Muchas veces únicamente salimos de las aulas con la valiente misión de encontrar un trabajo que paguen algo decente y luego con todos los compromisos de la vida solo buscas un lugar en el que te paguen un poco más y así.  Pero te das cuenta que la motivación de estas acciones básicamente es el dinero, no tu pasión o lo que de verdad hace que disfrutes tus minutos.  En algún momento deberías plantearte hacia donde quieres llegar.

4. Tienes demasiadas deudas y tu único ingreso es el trabajo que tanto detestas, lo que hace una misión imposible el salir de ese trabajo a menos que tengas algo seguro por fuera; pero como nada es seguro, prefieres quedarte en ese trabajo.

5. Sientes que no te alcanza el tiempo para hacer lo que realmente te hace feliz, quizás te gusta leer ciencia ficción, o te gusta ir al cine, quizás degustar platillos exóticos, hay tantas cosas que te pueden hacer feliz y nunca tienes tiempo para hacerlo, siempre estás ocupado(a) con los reportes del jefe o con tantas tareas que no te alcanza el tiempo para nada.

Si este este es tú caso y estás totalmente conciente de que así lo elegiste y esa es la vida que quieres pues no debes hacer nada y continuar así, mientras esto te haga feliz  está bien; pero si de pronto sentiste una sacudida, un corazón que se queja y un cerebro que reclama poner al día esas metas que se volvieron recuerdos, es hora de que te pongas de pie y tomes decisiones con tu vida, te aconsejo que primero traces un plan algo no muy elaborado (recuerda que demasiado análisis genera parálisis), plantea grandes pasos que te lleven a tu meta.

Lo importante es que des el primer paso, luego el segundo y así pronto te habrás encaminado, volverás a tomar tu rumbo.

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¿Es importante la ortografía para un profesional?


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La ortografía en mi caso fue un tema con el que me “traumaron” desde que era muy pequeñita, en la escuela me enviaban a repetir 100 veces (a mano por supuesto) la palabra que había escrito mal, en el colegio me bajaban puntos por cada falta de ortografía no importaba la materia en la que hubiera cometido el error; mis profesores hicieron mucho hincapié en que tuviera una muy buena ortografía.  En la vida universitaria no recuerdo a ningún profesor que haya mencionado el tema de la ortografía, pero ya en el plano profesional empecé a darme cuenta lo importante que es manejar una buena ortografía.

Normalmente procuro que mi escritura no tenga faltas ortográficas, aún me falta mejorar la redacción, pero la ortografiía es un tema que considero manejo adecuadamente.  Durante mi experiencia profesional he generado gran cantidad de documentos, ya sean informes, memorandos, oficios, propuestas técnicas, correos electrónicos a mis colegas, jefes, clientes, proveedores y demás.  Desde siempre la comunicación escrita ha sido fundamental.

Recientemente se realizó un cambio en mi lugar de trabajo y las nuevas autoridades son un poco más drásticas con el tema de la ortografía, existen pequeñas sanciones por cada falta de ortografía que se encuentre en un documento.  Como todo cambio, al principio resultó un poco molesto, pero considero que esta medida ha colaborado mucho con el crecimiento profesional del equipo, pues actualmente todos se fijan muy bien en lo que han escrito o en lo que van a firmar para que no exista ninguna falta de ortografía; si esto se convierte en hábito para cada persona seguro todos habremos ganado.

Muchas veces el primer contacto o el más frecuente en las relaciones profesionales es a través de un medio escrito, por lo que en muchas ocasiones se dejan muy malas impresiones “únicamente” por escribir con faltas ortográficas. Aunque actualmente las herramientas informáticas nos ayudan mucho a evitar faltas de ortografía en documentos, es importante que conozcamos las reglas para no dejar una mala impresión.

Si desarrollamos el hábito de la buena lectura, seguramente también vamos a mejorar mucho nuestra ortografía y como consecuencia se mejorará nuestra imagen profesional.


Que se debería publicar en una red social?


Hace unos días tuve la oportunidad de conversar con un amigo quien trabaja para un medio de comunicación y en mitad de la charla surgió el tópico de las redes sociales, él me comentaba que en cuanto comenzó el boom de las redes sociales sus compañeros de trabajo empezaron a utilizarlo de acuerdo a su criterio personal y los problemas surgieron.

Muchas personas aceptan en su red a mucha gente a quien no conoce, pues utilizan este medio para ampliar su círculo social, esta acción implica un riesgo muy alto y realmente no se sabe a quien están incluyendo.  Desde el punto de vista de seguridad nos ponemos en peligro, es como si dejaramos entrar a nuestra casa a cualquier persona que nos lo pidiera sin preguntar ni saber nada acerca de esos personajes (seguro que no lo hacemos).

Ahora si a esto se suma que no reflexionamos un poco antes de hacer una publicación, ya sea texto, fotografías, videos o cualquier otro elemento podemos obtener un resultado altamente peligroso; por ejemplo en el tema personal resulta de alto riesgo incluir información sobre los viajes que se va a realizar (lugares, fechas, acompañantes, etc), en información personal no deberíamos colocar direcciones, números telefónicos, lugares, familia, etc.,  pues algún amigo de lo ajeno puede estar atento a toda esta información y simplemente le hemos facilitado el trabajo y nosotros nos hemos puesto la soga al cuello.

En el tema profesional es importante ser mucho más cautelosos, es cierto que existe la libertad de expresión y que a veces las redes sociales  se podrían confundir con un sitio de desahogo de ideas, quejas, sentimientos y demás;  pero es importante preguntarnos si lo que escribimos lo gritaríamos en un parque rodeados de personas conocidas y desconocidas, si repartiriamos las fotos o videos que publicamos en una calle a todo el que pase, si no es así pues sería importante que lo pienses dos veces antes de escribir o publicar algo.  A la par del crecimiento  de estos medios de comunicación han surgido leyes y demás que intentan “controlar” de cierta manera estas publicaciones para evitar que se transgreda los derechos de los demás.

Regresando a la charla de mi amigo me comentó que dentro de su institución se llegó a separar de la institución a varias personas debido a ciertos comentarios dentro de sus perfiles que expresaban inconformidad con las actividades que realizaban en su puesto de trabajo, así como de sus superiores.  Considero que esto ya es una cuestión de política de cada organización, y es importante conocer cuales son los lineamientos al respecto en las empresas que laboramos, para evitarnos malos ratos.

Recordé que un amigo publicó una entrada al respecto en su blog, en donde incluye ciertos consejos sobre como manejar la seguridad en las redes sociales, comparto con ustedes el enlace para ampliar un poco más sobre el tema.  (Mito o realidad)

Existen también otros tipos de redes como por ejemplo las redes profesionales, en donde se publica únicamente temas laborales,  estas redes permiten muchas veces vincular las cuentas a las redes sociales y si lo hacemos es mucho más importante tomar en cuenta las recomendaciones realizadas anteriormente pues si antes el perfil profesional se veía afectado, aca será de manera más directa.


Normas, estándares, mejores prácticas… para qué?


Este artículo tiene relación con el que escribí hace un tiempo sobre la desorganización en la Organización, en donde mencionaba que existen cosas que uno pensaría son de sentido común y que se las debería tratar como tal, que todos deberíamos saber como actuar, pero que no es así.

Cuando se revisa documentación sobre como se debería llevar los procesos dentro de un área, en este caso específicamente TI nos damos cuenta que la mayoría son cosas que tienen mucha lógica y que seguramente mucha gente pensaría que son de sentido común, sin embargo el “sentido común” varía de persona a persona y se hace necesario llegar a un concenso y tener acuerdos que perduren en el tiempo.

Existen equipos de trabajo con el auspicio de organizaciones enteras que ya se dedicaron a realizar este trabajo y es importante conocerlo para poder tomar lo que ya está hecho y comprobado para aplicarlo en nuestros ambientes. Como alguien decía no es necesario inventar el agua tibia.

Dentro de varias instituciones el personal comienza a crear nuevas normas, reglas, políticas, lineamientos y demás para que este “sentido común” en realidad se convierta en eso, en algo de conocimiento y dominio común.

Una máxima que alguien alguna vez me dijo que lo que no está escrito no existe, por ello todos los temas concernientes a políticas, normas, procesos, procedimientos y demás deben encontrarse escritos en un documento y ser dados a conocer, implementarse y someterse a un proceso de mejora continua, caso contrario todo esfuerzo al respecto se puede volver una pérdida de recursos pues no se conseguirá ningún resultado.

Un punto adicional por el que se justifica trabajar en la implementación de normas, estándares y demás dentro de un área es que de esta manera se mejora la fluidez y eficiencia de los procesos, como un punto extra se facilita la obtención de indicadores que permitirán evaluar la gestión sobre TI que se realiza.

Como recomendación final, todos estos lineamientos deberían estar apoyados en las mejores prácticas reconocidas a nivel internacional, esto es ITIL, COBIT entre otras.


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